Subes un tramo de escaleras, empiezas a contar algo y a mitad de la frase tienes que parar a tomar aire. O bostezas una y otra vez porque sientes que el aire no te llega al fondo del pecho.
Entonces respiras más fuerte, más rápido… y lo único que consigues es marearte. Tranquila: casi nunca es que tus pulmones sean «pequeños». Lo habitual es que el diafragma trabaje a medio gas y que los músculos del pecho estén desentrenados, como cualquier músculo que no se usa.
Prueba ahora mismo: pon una mano en el ombligo y otra en el pecho, y toma aire por la nariz. Si sube primero la mano de arriba, ya sabes por dónde empezar. Abajo tienes 6 ejercicios y un plan de 4 semanas que sube un segundo cada semana, y un error al soltar el aire que casi todo el mundo comete. Te lo cuento al llegar a «nariz o boca».
Los 6 ejercicios para ganar capacidad pulmonar
Son ejercicios sencillos, pero cada uno trabaja una pieza distinta: los tres primeros entrenan el control (cuánto aire metes y cómo lo sueltas) y los tres últimos añaden resistencia, que es lo que fortalece de verdad los músculos respiratorios.
6 ejercicios · 4 semanas
Tu mapa completo, de lo más suave a lo más exigente
Sem 1
Sem 2
Sem 3
Sem 4
Segundos de inhalación por semana. Solo subes cuando el tiempo anterior te sale sin forzar.
Respiraciones con tiempos
Aquí no se trata de meter mucho aire de golpe, sino de meterlo despacio y contando. Contar obliga a los músculos a trabajar todo el recorrido, y eso es lo que con las semanas ensancha la respiración.
1️⃣ Respiración abdominal profunda
Se respira por la nariz y lo que se infla es el vientre, no el pecho. Al tomar aire, el diafragma baja y empuja las tripas hacia fuera: por eso la barriga sube y el pecho casi no se mueve.
- Paso 1: sentada, una mano en el ombligo y otra en el pecho.
- Paso 2: inhala por la nariz 4 segundos, notando cómo sube la mano de abajo.
- Paso 3: suelta el aire en 6 segundos, despacio, mientras el ombligo vuelve hacia dentro.
- Paso 4: repite 8 veces.
2️⃣ Respiración cuadrada 4-4-4-4
Cuatro tiempos iguales: tomas aire, lo guardas, lo sueltas y te quedas vacía. Lo difícil no es la técnica, es mantener los cuatro segundos exactos sin acelerarte en la última fase.
- Paso 1: inhala por la nariz 4 segundos.
- Paso 2: retén 4 segundos con los hombros sueltos.
- Paso 3: exhala 4 segundos.
- Paso 4: quédate sin aire 4 segundos y vuelve a empezar. Haz 5 ciclos.
Si en la pausa vacía te entra un pequeño agobio, es normal la primera semana. Acorta esa pausa a 2 segundos y ve alargándola.
3️⃣ Respiración 4-7-8
Tomas aire 4 segundos, lo sostienes 7 y lo sueltas durante 8. La exhalación larga es la parte que más calma: soltar el aire despacio frena el pulso a través del nervio vago.
- Paso 1: inhala por la nariz contando 4.
- Paso 2: retén contando 7, sin apretar la garganta.
- Paso 3: suelta el aire en 8 segundos, como si soplaras una vela sin apagarla.
- Paso 4: 4 ciclos y descansa. No pases de ahí al principio.
Ejercicios con resistencia
Cuando el aire tiene que vencer algo (un globo, un aparato, el agua), los músculos respiratorios trabajan como en un gimnasio. Es el paso que más fuerza da al diafragma, y por eso va después de dominar los tiempos.
«Le recuperó el pulmón inflando globos de cumpleaños.»
4️⃣ Inflar globos
- Paso 1: estira el globo con las manos antes de usarlo; nuevo cuesta el doble.
- Paso 2: toma aire por la nariz 3-4 segundos.
- Paso 3: sopla dentro del globo en un soplo largo y continuo, sin inflar los cachetes.
- Paso 4: pinza la boquilla, respira normal 2-3 veces y repite. 5 soplos, 2 veces al día.
Si notas presión en los oídos o ves puntitos, para. Y nada de globos si has tenido un pulmón colapsado (neumotórax) o una operación reciente de ojos o abdomen, salvo que tu médico lo autorice.
5️⃣ El inspirómetro de bolitas
Es el aparato de tres bolitas que suelen dar tras una cirugía. Ojo: se usa tomando aire, no soplando, que es el error más común. Lo que entrena es la inhalación lenta y profunda.
- Paso 1: suelta todo el aire, sella los labios en la boquilla.
- Paso 2: aspira despacio y mantén las bolitas arriba el mayor tiempo posible; empieza con una.
- Paso 3: retén 3 segundos, saca la boquilla y exhala tranquila.
- Paso 4: 10 repeticiones cada hora mientras estés despierta, si te lo indicaron tras una operación; 10 dos veces al día, si es para entrenar.
6️⃣ Nadar y aguantar bajo el agua
El agua presiona el pecho y obliga a respirar con ritmo: por eso nadar mejora tanto la respiración. Para aguantar más bajo el agua, el truco es soltar el aire poco a poco por la nariz mientras estás sumergida, no retenerlo entero.
Prueba esto en la parte que haces pie: toma aire, mete la cara y suelta burbujas contando hasta 5. Saca la cara, respira dos veces y repite 6 veces. Cada semana, un segundo más.
El temporizador: si no llegas a 4 segundos
Si no llegas a los 4 segundos, no pasa nada: se empieza por 3 y se sube uno por semana. Elige el ejercicio, ajusta los segundos o toca tu semana del plan, y sigue el círculo: crece al tomar aire y se vacía al soltarlo.
«No llego a los 4 segundos inhalando.»
Cuántas veces al día y cuántas series hacer
La pauta que mejor funciona es corta y frecuente: dos sesiones al día de 8 a 10 minutos. Más rato no rinde más; la constancia diaria es lo que cambia la respiración.
El plan de 4 semanas, segundo a segundo
Sí, se van sumando segundos, y 6-6-6 es una meta perfectamente razonable. La regla es una: solo subes si el tiempo actual te sale sin jadear al terminar.
- Semana 1: inhalas 3 segundos. Globo, 3 soplos.
- Semana 2: 4 segundos. Globo, 4 soplos.
- Semana 3: 5 segundos. Globo, 5 soplos; añades la 4-7-8.
- Semana 4: 6 segundos. La cuadrada pasa a 6-6-6-6.
Todos los ejercicios o solo uno por día
No hace falta hacerlos todos cada día. Lo práctico: la abdominal siempre, como base, más uno de tiempos y uno de resistencia. Por ejemplo, mañana abdominal + globos; noche abdominal + 4-7-8. La natación, cuando vayas a la piscina.
La mejor hora para practicar
Por la mañana, antes de desayunar, los pulmones están más «cerrados» y se nota más el trabajo. La 4-7-8 va mejor por la noche, porque relaja. Evita hacerlo justo después de comer: el estómago lleno no deja bajar el diafragma.
Sentado, de pie o acostado
Los tres valen. Sentada con la espalda recta es la mejor postura para empezar. Acostada boca arriba, con las rodillas dobladas, notas mejor la barriga. De pie conviene solo cuando ya no te mareas.
Nariz o boca: por dónde soltar el aire
Aquí está el error que te prometí: soltar todo el aire de golpe por la boca. Toma siempre el aire por la nariz y, en los ejercicios de tiempos, suéltalo también por la nariz. La excepción son los globos y la exhalación de la 4-7-8.
Por qué exhalar por la nariz guarda el CO2
Al exhalar por la boca sacas aire más rápido y, con él, más dióxido de carbono. Y ese CO2 no sobra: es la señal que ayuda a la sangre a soltar el oxígeno en los tejidos. Si lo barres de más, te mareas y sientes paradójicamente menos aire.
Si tienes la nariz delicada o tapada
Si la nariz no pasa aire, haz la exhalación con labios fruncidos, como si silbaras bajito: frena el aire igual que la nariz. Antes de practicar, un lavado con suero fisiológico ayuda. Si a un niño se le tapa siempre el mismo lado, que lo revise su pediatra.
Respirar con el vientre o con el tórax
Con el vientre, y más en estos ejercicios. Cuando el diafragma baja, los pulmones se llenan por la parte de abajo, que es la más amplia. Respirar solo con el pecho usa músculos del cuello y cansa más con menos aire.
Si te mareas o te da tos al respirar hondo
Las dos cosas son frecuentes la primera semana y casi siempre tienen una causa sencilla. Lo importante es saber cuál es la tuya y bajar el ritmo en vez de forzar.
El mareo del ejercicio rápido
Es una pequeña hiperventilación: has sacado CO2 demasiado rápido. Para, respira normal por la nariz durante un minuto y retoma con un segundo menos y pausas más largas. Si te mareas siempre, haz los ejercicios sentada o acostada.
Tos al llenar los pulmones del todo
Al abrir zonas del pulmón que llevaban tiempo sin usarse, a veces salta una tos. Si es suelta y se calma sola, no te preocupes. Llena solo hasta el 80 % de tu capacidad y ve completando día a día. Un sorbo de agua tibia antes ayuda.
Una punzada en el costado al inspirar
Si es un tirón muscular, mejora cambiando de postura y en pocos días. Pero un pinchazo que aparece al tomar aire y se acompaña de fiebre o ahogo no es para ejercitar: es para que te vea un médico.
Para y pide ayuda urgente si notas:
- Dolor de pecho que se va al brazo, la espalda o la mandíbula.
- Falta de aire que no cede al parar y sentarte.
- Labios o uñas morados, o desmayo.
- Oxímetro por debajo de 92 % que no sube en reposo.
- Presión arterial de 180/120 o más con dolor de cabeza fuerte o visión borrosa.
Si tienes la presión baja
Las respiraciones lentas activan la parte del sistema nervioso que relaja, y en personas con tensión baja pueden bajarla un poco más. Hazlas sentada o acostada, evita las retenciones largas de la 4-7-8 y levántate despacio al terminar.
Después de neumonía o COVID: cómo empezar
Tras una infección pulmonar, el músculo respiratorio sale débil y la respiración se queda corta. Estos ejercicios ayudan, pero la dosis es la mitad de lo normal al principio.
Cuando aún te falta el aire tras la neumonía
Empieza solo con la abdominal: 3 segundos de entrada, 6 de salida, 5 repeticiones, 3 veces al día. Sin globos ni retenciones las dos primeras semanas. Si la falta de aire empeora en vez de mejorar, vuelve a consulta.
Pulmones afectados tras el COVID
Si te recomendaron rehabilitación pulmonar, hazla: es el lugar donde ajustan la carga a tu caso. En casa, abdominal e inspirómetro, y apunta tu saturación antes y después. Si mientras haces el ejercicio baja varios puntos, para y coméntalo.
Tras una cirugía o costillas rotas
Aquí el inspirómetro es el rey: tomar aire hondo evita que la base del pulmón se cierre. Duele, así que abraza una almohada contra el pecho al toser o inspirar. Nada de globos hasta que tu cirujano lo autorice.
Con asma, EPOC o fibrosis: qué sí puedes hacer
Con una enfermedad pulmonar estos ejercicios suman, pero nunca sustituyen tu inhalador ni tu tratamiento. Lleva el inhalador de rescate a mano siempre que practiques.
Si tienes asma
La abdominal lenta por la nariz es la que mejor va: calienta y humedece el aire. Evita las retenciones largas y los globos en un día con pitos o tos; ese día solo respiración suave.
Con EPOC
Tu técnica estrella son los labios fruncidos: tomar aire 2 segundos por la nariz y soltarlo en 4 con los labios casi cerrados. Mantiene abiertas las vías pequeñas y vacía mejor el aire atrapado. Úsala también al subir escaleras. Que te ayude no dice nada de tu gravedad: eso lo marca tu espirometría.
Fibrosis o hipertensión pulmonar: consulta antes
Con fibrosis o hipertensión pulmonar, las retenciones y los globos pueden ser una carga excesiva. Pregunta a tu neumólogo qué ejercicios te convienen y vigila la saturación mientras practicas.
Correr, nadar o cantar sin quedarte sin aire
En el deporte no solo cuenta cuánto aire metes, sino cuándo lo metes. Ritmo y exhalación ordenada valen tanto como la capacidad.
Cuando te ahogas a los pocos metros de correr
Casi siempre se sale demasiado rápido. Corre a un ritmo que te deje hablar y acompasa la respiración con los pasos: 3 pasos inhalando, 3 exhalando. Alterna 1 minuto trotando con 2 caminando y alarga el trote cada semana.
Nadar 50 metros sin detenerte
El error típico es aguantar el aire y soltarlo todo al sacar la cabeza. Suelta burbujas sin parar bajo el agua y toma aire cada 2 o 3 brazadas. Con el ejercicio 6 diario, en unas semanas los 25 metros se vuelven 50.
Más aire para cantar
Para cantar, lo que importa es la salida lenta. Practica la abdominal soltando el aire con una «sss» larga y cronométrala: empieza donde llegues y suma 2 segundos por semana. Si perdiste la voz tras una enfermedad, ve poco a poco.
Preguntas que también hacen
Las dudas cortas que más salen cuando alguien empieza el plan.
¿Estos ejercicios suben el nivel del oxímetro?
Si tienes los pulmones sanos y marcas 96-99 %, no subirá mucho: ya está bien. Donde sí se nota es en menos sensación de ahogo. Tras una enfermedad pulmonar, a veces la cifra mejora con la práctica.
¿Mejoran la FVC y el FEV1 de la espirometría?
Seamos honestas: en adultos esas cifras dependen sobre todo de la edad, la talla y la enfermedad, y cambian poco. Lo que mejora es la fuerza de los músculos respiratorios, cómo vacías el aire y lo que aguantas al moverte.
¿Sirven también para adultos mayores?
Sí, y les vienen especialmente bien. Siempre sentados, con retenciones cortas y empezando por 3 segundos. Si toman pastillas para la presión, que se levanten despacio al terminar.
¿Los niños pueden hacerlos?
Un niño de 12 años puede hacer el plan entero, sin retenciones largas. Los más pequeños, mejor en juego: soplar burbujas, pompas de jabón o un molinillo. Nada de aguantar el aire en menores de 6 años.
¿Se pueden hacer sin terapeuta?
Si estás sana, sí: estos ejercicios son seguros en casa. Con EPOC, fibrosis, una cirugía reciente o secuelas de COVID, lo ideal es aprenderlos una vez con un fisioterapeuta y luego seguir tú sola.
¿De qué número son los globos?
Los de fiesta normales, de 9 a 12 pulgadas, sirven. Empieza con uno ya estirado y, cuando lo infles sin esfuerzo, pasa a uno nuevo.
Hoy, antes de dormir, haz 8 respiraciones abdominales de 3 segundos con la mano en el ombligo. Mañana suma un globo. En dos semanas notarás que las escaleras ya no te cortan la frase a la mitad.









